La estética filosófica de Juan Acha


Juan Acha Valdiviezo fue un importante teórico del arte y la estética de América Latina. Nació en Sullana, Perú en 1916 y murió en México en 1995. De joven realizó estudios de Ingeniería química en Alemania y desde los años cincuenta inició su labor como crítico de arte en su país natal. En 1971 se traslada definitivamente a México. Entre sus publicaciones más importantes se pueden mencionar: Art in Latin American Today, Perú (1961); Arte y Sociedad en Latinoamérica (1979) México: Fondo de Cultura Económica; Ensayos y Ponencias Latinoamericanistas (1984) Caracas: Galería de Arte Nacional; Las culturas estéticas de América Latina (1994), México: Universidad Nacional Autónoma de México; Los conceptos esenciales de las artes plásticas (1993), México, Coyoacán, entre muchas otras publicaciones.
Al comienzo de su artículo de 1993 titulado: Los problemas artísticos de América Latina, Juan Acha plantea numerosos interrogantes respecto a la situación de las artes plásticas en el continente:
¿Por qué, por ejemplo, el muralismo mexicano se truncó, mientras prosperó un movimiento posterior a éste, como fue el de J. Pollock en Nueva York? ¿Por qué en 1939 se pudo fundar la American Society for Aesthetics y en 1941 sus más de 400 miembros iniciaron la revista Journal of Aesthetics and Art Criticisme, en tanto en 1993 no contamos con cifra parecida entre los 400 millones de latinoamericanos? ¿Por qué no pasan de tres o cuatro nuestros profesionales de estética filosófica? ¿Por qué somos pocos los profesionales dedicados a criticar, teorizar e historiar las artes plásticas? ¿Por qué escasean sus publicaciones y no es muy elevado su nivel profesional? ¿Por qué nos faltan especialistas en muchos aspectos de las artes plásticas, tales como la educación escolar y la profesional, el mercado y la difusión? ¿Por qué seguimos todavía revoloteando exclusivamente en torno a las obras de arte?


Estos interrogantes los aborda Acha asumiendo las artes fundamentalmente como complejos procesos socioculturales que implican en su dinamismo tres actividades básicas: la producción, la distribución y el consumo. Esta manera de enfocar la realidad cultural corresponde al materialismo histórico y dialéctico tal como está planteado en el breve texto de Marx: Introducción a la crítica de la economía política, de 1857. Allí radica uno de los principales inconvenientes de la perspectiva estética de Acha, porque resulta de cierta manera anacrónica, o muy sesgada hacia lo económico y sociocultural, aunque -a la vez- le da un carácter sistemático y crítico muy interesante. Él es consciente de la primera dificultad, por ello reafirma su postura de la siguiente manera:

"Muchos lectores no estarán de acuerdo con nuestro enfoque. Nos reprocharán hacer del arte y la ciencia una manifestación económica, en lugar de ocuparnos de su elemento específico; elemento que desde nuestro punto de vista no existe, salvo como totalidad estructural. Su criterio es, sin duda, anacrónico, por eso ellos reclaman que reduzcamos el arte a lo sensitivo o estético. Pretenden ignorar que las mencionadas actividades preceden en la historia, a las ciencias económicas, y que la producción y el consumo de todo bien cultural nunca son actividades económicas; apenas si la distribución incluye una parte verdaderamente económica: la compraventa o cambio" (ACHA, Juan. Los conceptos esenciales de las artes plásticas. México: Coyoacán, 1997. p.15)

Volviendo a los puntos de partida de la Estética filosófica de Juan Acha. Para analizar un sistema cultural él asume a nivel general los siguientes cinco conceptos fundamentales:
• La unidad básica: todo sistema cultural está constituido por tres actividades básicas interdependiente, que lo engloban todo: producción distribución y consumo.
• La dependencia tripartita: cada una de las actividades básicas depende del individuo que la realiza, de la sociedad donde él vive y del sistema cultural al que pertenece dicha actividad.
• La intervención tripartita: en cada una de las actividades básicas intervienen los sentidos, la sensibilidad y la razón (las tres facultades humanas principales) variando la primacía de cada factor sobre los otros dos, de acuerdo con la naturaleza de cada actividad (científica, tecnológica o artística).
• La interdependencia social: las artes, las tecnologías y las ciencias se encuentran en íntima interdependencia entre sí.
• La dialéctica teoría/práctica: los bienes culturales, las ciencias que los estudian y su respectivo sistema cultural implican que todo arte requiere de un conjunto de teorías para avanzar en sus prácticas y poder constituir un fenómeno sociocultural completo.

Hay que aclarar que por artes, Juan Acha entiende tres sistemas culturales estéticos diferenciados:

• Las artesanías, las cuales también denomina artes prerrenacentistas o feudales (para Europa) y como artesanías gremiales o populares (para el caso de América Latina);
• Las artes cultas, eruditas, renacentistas o simplemente artes;
• y, las artes tecnológicas, industriales, que él engloba bajo la denominación de los diseños.
Las artesanías, las artes y los diseños son –entonces- sistemas productores de imágenes, acciones y objetos de la cultura estética de Occidente

Toda cultura estética posee un sistema de valores, que son las categorías estéticas diferenciadas de los sentimientos afectivos, los religiosos y los ético-políticos. Es recurrente en el discurso de Juan Acha criticar el monopolio de la belleza por encima de otras categorías estéticas: La belleza y lo sublime constituyen categorías estéticas, junto con la fealdad, la dramático, la cómico, lo típico y lo trivial: El problema básico del consumo artístico consiste en diferenciar entre valores y placeres. (…) por otra parte algunas obras no contienen belleza, sino valores artísticos (Les demoiselles d’Avignon de Picasso, por ejemplo).
A partir de lo anterior, Juan Acha critica diversos prejuicios que están muy arraigados a la hora de abordar el estudio del arte. Estos prejuicios emergen cuando se cree que el arte es:
• Una sucesión de obra y de genios; (el arte es mucho más que objetos y seres aislados)
• Un producto natural o facultad humana; (la cultura occidental es contradictoria al postular el consumo artístico como actividad innata y a la vez considerar la producción artística como sobrenatural)
• Elaboración exclusiva del individuo (con esto se ocultan los méritos de la colectividad y de la tradición cultural)
• Sólo placer y belleza (porque no toda belleza es artística ni todo placer estético, menos todavía artístico)


Por: Rodolfo Wenger C:

Comentarios

Entradas populares